¡Oh tú musulmán!

"¡Oh tu musulmán! ¿Elegiste el camino de la verdad, por amor y obediencia a tu Señor, o te dejaste llebar por las pasiones que invadieron a tu alma? No vendas tu religión, por los adornos de éste mundo sino será tu perdición, lucha con tu interior y sigue la religión, como se te ordenó por tu Señor. ¿Qué disfrutes y delicias tendrás aquí que no pierdas después de tu muerte y que durante tu vida de acá poco te sacien? Busca, musulmán, la felicidad del más allá y no te enciegues con la falsedad de shaytan. Sigue el Corán y la Sunna, según entendieron los Predecesores Piadosos y no temas a nadie, sino Allah, y no esperes, sino la paz y la felicidad por la eternidad."

Origen del aniversario y ritos satánicos

Origen de las tradiciones occidentales sobre los aniversarios de nacimiento


Las diversas costumbres que se observan hoy día durante los aniversarios de nacimiento tienen una larga historia. Sus orígenes están vinculados con la magia y la religión.

Las prácticas en uso en los tiempos antiguos, que consistían en dirigir felicitaciones, ofrecer regalos y celebrar el acontecimiento [con velas encendidas que venían a coronar todo ello] eran puestas para proteger de los demonios al que celebraba su aniversario; se garantizaba así su seguridad para el próximo año.

Hasta el IV siglo, el cristianismo rechazó la celebración de los aniversarios, considerándolos como una costumbre pagana”.

“Los griegos creían que cada humano se apegaba a un espíritu protector o demonio que asistía a su nacimiento y velaba por él durante su vida. Este espíritu estaba en relación mística con el dios cuyo aniversario correspondía al día de nacimiento del individuo. Los romanos también suscribían a esta idea. (…) Esta creencia hizo su camino y se encuentra en los conceptos de ángel guardián, de madrina hada y de san patrón. (…) La costumbre que consistía en encender velas en las tartas comenzó con los griegos. (…) Pasteles de miel, redondos como la luna e iluminados por los cirios, siendo depositados sobre los altares del templo de [Artemis]. (…) La creencia popular atribuye a las velas de aniversario el poder mágico de conceder los deseos. (…) Los cirios que alumbran y los fuegos sacrificatorios siempre han tenido un significado místico particular desde que el hombre empezó a elaborar altares para sus dioses.

Las velas son pues un homenaje al niño que celebra su aniversario; ellas le hacen honor y le traen suerte. (…) Los deseos de aniversario y los deseos de felicidad forman parte integrante en la fiesta. (…) Esta creencia coge sus raíces en la magia (…) Los deseos de aniversario pueden hacer bien o mal porque se es lo más cercano al mundo de los espíritus en ese momento preciso". (…)

Según Lavey, el más importante día santo de la religión satánica es la de su propio nacimiento. Según Lavey, los días santos de las otras religiones solo corresponden a la adoración de dioses antropomorfos que responden al ego de sus creadores humanos. El satánico Lavey pensará más bien “¿Por qué no ser verdaderamente honesto, y si vosotros creéis en un dios a vuestra imagen, por qué no hacer de vosotros vuestro dios?” [3]. A partir del principio de que todo hombre se hace dios si lo desea, el satánico debe consecuentemente celebrar su aniversario como el día más importante del año, incluso antes que Walpurgisnacht y Halloween.

http://fr.wikipedia.org/wiki/Anniversaire



Según Anas Ibnu Malik: cuando el Profeta –la paz y las bendiciones de Allah sean con el- llegó a Madina, observó que dos días del año eran reservados a los juegos y al entretenimiento. El Profeta preguntó: “¿Qué representan estos dos días?” Se le respondió: “Estos son dos días durante los cuales nos divertíamos antes de la llegada del Islam”. El Profeta –la paz y las bendiciones de Allah sean con el- declaró entonces: “Allah los remplazó para vosotros por dos días mejores: el día de [la fiesta] Al-Adha [del sacrificio del cordero] y la de [la fiesta] Al-Fitr [de final de ramadán]”.

Según Thabit Ibn Dahhak: “Cuando el Profeta –la paz y las bendiciones de Allah sean con el-  todavía estaba en vida, un hombre hizo la promesa de sacrificar una camella en un lugar llamado Buwanah. Se dirigió hacia el Profeta y le dijo: “He realizado la promesa de sacrificar una camella en Buwanah”. El Profeta –la paz y las bendiciones de Allah sean con el- dijo entonces: “¿Había un ídolo del periodo pre-islámico que la gente adoraba?”. El hombre respondió: “No”. El Profeta continuó: “¿Y organizaban sus fiestas?”. El hombre respondió: “No”. El Profeta concluyó: “[Acerca de respetar tu promesa] no lo hagas, ya que no hay que respetar una promesa que implique desobedecer a Allah, ni una promesa acerca de una cosa que no se posee”.

‘Umar Ibn Al Khattab –que Allah esté complacido con el- dijo: “No entréis en los templos de los politeístas los días de sus fiestas, dado que la ira de Allah cae sobre ellos”. También dijo: “Alejaos de los enemigos de Allah durante sus fiestas”.

‘Abdullah Ibn ‘Amru Ibn Al ‘As –que Allah esté complacido con el- dijo: “Quien construye una residencia en tierra incrédula, celebra sus festividades, les imita y muere en ése estado, será resucitado con ellos”.

Allah –alabado y ensalzado sea- dice: “No encontrarás, en la gente que cree en Allah y en el Último Día, tener por amigos a los que se oponen a Allah y a Su Mensajero…” (Suratul Mujadalah, aleya 22)



Traducido por Ummu Khattab Al Andalusiya

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